El orden ...

que deviene de la administración anterior que a su vez hizo lo mismo en la administración anterior anterior. Porque aquí, lejos de los grandes llanos, también existen los feudos y sus dinastías. New families. Término molesto, posee perfil de vuelo bajo que sólo logra rozar la superficie y, ¡amiguitos!, comprender significados va mucho más allá del simple brrr… rose, ¿vio?. Sutil, muy sutil.

Se llama con otro término de superficie PRIMER MUNDO. Dichoso continente que no perece ser tan grande sino algo mucho más pequeño e integrado a la vez. BM o FMI o INTERNET o WALL STREET o.... No hubo un cambio sino simplemente un pulido. Y es que así funciona esto porque ya lo dijo Dios: “Después del caos, llegará el orden”, ¿te acordas Pedro?, y creó el Universo. El orden que deviene del ORDEN mayor, la mano invisible del creador y DEDOS haciendo el trabajo sucio.

No es la primera vez que ocurre ni será la última. Y aunque hay mucha letra que corre y mucha tinta que inunda, Tartagal es un poco más ....


El lema del ejecutivo salteño durante los últimos 12 años fue "Orden, Trabajo y Producción" ... pero como filosofía y visión desde quienes tienen las riendas del poder, llega hasta esta sucesión de desastres. Tartagal y todo ese Norte selvático más bien se parece a un Irak ... ¿por qué? ... hay una industria detrás de la desgracia de quienes caminan sobre cuencas de petróleo y gas. Millones y millones se gastan en una reconstrucción ¿perpetua?...



Un simple ejercicio de lo visto y oído. Días después del alud, la actual presidenta criticó a los medios y dijo que desde 2003 se invirtieron $ 410 millones. “He leído en algún medio sobre Tartagal como que no había habido inversiones del Gobierno. En la gestión que se inició en 2003 llevamos terminadas obras por $ 187 millones y en ejecución otros 223 millones, lo que totaliza $ 410 millones en obras de infraestructura. Las soluciones no tienen rating, lo que tiene rating son las grandes tragedias", se quejó. En el acto que se celebró en la Quinta Presidencial de Olivos, la jefa de Estado también anunció una inversión de $ 159 millones para levantar más de 600 viviendas en Tartagal (Diario La Nación del 14 de Febrero).

Si es así, 410 más 159 son 569 millones de pesos, es decir, alrededor de 160 millones de dólares. En un cálculo grosero, más bien planteado para el ejercicio mental, en la ciudad de Tartagal hay unas 10.000 casas. A diez mil dólares por casa – sumando el nuevo dinero que se destinará a obras y viviendas – se podría asegurar que desde 2003 a Tartagal se lo reconstruyó poco más de vez y media.

Otro simple ejercicio: con google earth se puede visualizar imágenes de Tartagal ciudad. Aunque sean un poco viejas, la información visual es interesante. Al sur de la ciudad, es decir, en medio de la trayectoria del cauce del río Tartagal, hay un barrio … con solo seguir su curso se puede deducir que … tal vez … con 20 mm de lluvia que cayeron río arriba el día del alud, el río fue a buscar su antiguo cauce ... y en esa carrera se llevó puesto lo que encontró a su paso. Y fueron sólo 20 mm.

No es tan sólo el desmonte. Están las petroleras, la gente que no tiene gas y cada invierno va a buscar leña en los alrededores (es decir, montaña arriba, algo que también ocurre en los alrededores de Salta capital), un Estado de la provincia de Salta que autoriza construir un barrio en medio de la trayectoria del río, una gran parte de los agricultores que no quieren escuchar, los constructores que ven en cada desgracia una oportunidad de negocio … están todos en medio de una de las cuencas petroleras y gasíferas más importantes de Argentina. Es Irak, Afganistan, …o tantos otros lugares que servirían de ejemplo.

Por eso …

El orden, así, fue, es y será siempre importante, El primer día crea formas. La forma, una vez clara, se traduce en instituciones. Habrá gente que, al tercer día, llenará la forma. El cuarto y quinto día se cruzarán ciertas líneas de sentido, ciertos vectores de superficie, y se armará el tejido. El sexto día el hombre dominará al hombre y el séptimo día, será felíz.

Y a casa de mago, cuchillo alado.
Y a cuento creíble, dos veces cuento.


It was our plan to take a ride on the famous Tren a las nubes, which leaves westbound from Salta to the Puna de Atacama (Altiplano), climbing up to more than 4300 meters (14000 feet) above sea level. Since there exists no more cheap regular passenger service and in March there was not any ride available on the expensive tourist train, we decided to explore the area and the train route by rented bikes.


Travel agency Movi Track in Salta arranged a meeting with Analia, who supplied us with detailed information about where to sleep, where to get food etc.. In the evening Analia brought the bikes, tools, copies of maps and even bicycle luggage bags to our hostel.

For the reason of high flexibility with the stages of our journey we decided to carry full camping equipment (tent, sleeping bags, cooker, some food…) with us. According to the
distances between the places to get drinking water, we bought 10 litres of mineral water for two persons.

The next morning we followed Analia’s advice and took the bus to Campo Quichano (1500 m) at the foot of the mountains to avoid the heavy car traffic. Before having started we had to fix the first and luckily only flat tire of the whole trip. Routa nacional 51 climbs moderately along the river and the railroad tracks between steep hillsides with green forest. The first 20 kilometers are unpaved, after – beginning at the first switchback of the railroad – the road is paved. Except few trucks there wasn’t any traffic. With increasing height the flora changes, the forest is replaced by cardon cactus and silver shiny grass (Miscanthus). The views of the colorful erosion landscape, the flora and the wind coming from backwards made riding very pleasant in the Quebrada del Toro.



In Puerta Tastil (2675 m), after 60 kilometres, the road and the railroad track fork and the road gets slightly steeper. After 17 further kilometres we reached Santa Rosa de Tastil (3100 m), where we stayed for the night in a community house. For 16 pesos per person dormitory, hot shower and use of the kitchen are offered.

The next morning we visited the ruins of a preincan settlement nearby with excellent view into the valley. 24 km uphill in the village of Las Cuevas we could buy fresh bread and delicious home-made cheese of different stages of maturity, which gave us energy for the following 15 kilometres to the pass Abra Blanca (4080 m). There we met the railroad tracks again and had a great view over the Altiplano and the partly snow-covered mountains. On the last 24 km to San Antonio de los Cobres (3775 m), a mining town, the road soon turned into a not very well maintained gravel road, which in combination with the altitude and the wind blowing from the front made riding relatively strengeous.

We bought food and water, stayed in a hostel and had dinner in a restaurant. The next morning we took the bus 13 km back to the intersection of RN 51 and RN 40. From there we headed south on the small gravel road RN 40. The first slowly climbing 14 km led us past few farms. There was not much vegetation any more, only small dry bushes und some bunch grass (ichu). Then the final ascent to the pass Abra del Acay followed. For 16 km the road winded uphill with many u-turns. Now we sometimes had to shift the smallest gears. Besides the steepness of the road the little content of oxigen in the air reduced our average speed considerably. After seven hours we reached the pass with the altitude of 4895 meters above sea level.

The fantastic view over the scenic montane desert along the ride and on top was a great reward for all the efforts. During the following descent we were often inspired to take pictures of the astonishing scenery including the llamas coming nearby.



Although this is around kilometer 1300 of Ruta Nacional 40 leading down to Bariloche, we often had to cross small rivers, because bridges were swept away or even had not existed before. It is fun by bike and keeps the road free of passenger car traffic. Ten kilometers ahead of the village La Poma we camped by the river at a beautiful location (3200 m). Despite the high altitude it was relativlely mild and thousands of cactus and Miscanthus-gras in the valley and along the hillsides. There are first settlements just a few kilometers further.




The next day we got up very late, so we arrived in La Poma just in time for lunch in a restaurant. We went on through Valles Calchaquies - a beautiful landscape with red rocks and a nice place to relax - always following the river downstream. 15 km ahead of Payogasta the valley widened and a nasty wind started blowing from the front, which in conbination with the bumpy road made this section seem endlessly. It was a bit anoying.The last 14 km to Cachi went by much faster, they were even paved.

In Cachi we stayed on the excellent Camping Municipal (including a swimming pool). During a stroll through the town we enjoyed the special atmosphere of Cachi.

Since we were running out of time, we took a collectivo back to Salta the next (5th) day. Therefore we missed to bike the pass Piedra del Molino and the sequent beautiful 2000 m descent at Cuesta del Obispo. What a pity.

This trip was undoubtedly an incredible an very impressive part of our Argentina-trip.
It was an unforgettable experience.

Thank you, Analia
Felix & Ulrike
March 2003



Lo que sigue es una historia en los Valles Calchaquíes. Esta aquí, primero porque la escribió una mujer alemana que pasó unos cuantos meses en Salta viajando aquí y allá ... una viajera, en el sentido que representa aquellas personas que prefieren conocer profundamente un lugar. Finalmente, es un relato de las cosas que ocurren en la ruta, simplemente porque a gente quiere tomarse un viaje a la aventura y ... en el sector salteño de los Valles Calchaquíes eso es posible ... nadie muere de hambre o sed por intentarlo....


Cómo pasa el tiempo!, casi tres meses y media que estoy acá en Argentina y casi un mes y media a Salta, su provincia y la Provincia de Jujuy. Pasaron tantas cosas y tuve tanta fiaca de contárselo. Todavía lo tengo : ) Pero cómo es, adentro! Y ya todo más fácil.

Empiezo con el albergue, el Backpackers, your home away from home. Y es verdad me siento cómo estar en casa lejos de casa, tan bien, tan cuidada que no tengo muchas ganas de cambiar el mate de la mañana con Pablo a la recepción contra todo la plata del mundo. Siempre llega gente, siempre se van amigos nuevos. La habitación compartida con cuatro, la cocina grande y las salidas a la noche hacen imposible de no conocerse mejor. Tantas charlas, tantas opiniones, tantas puntos de vista nuevos.... Así nos enganchamos, vamos de un lado al otro.

En una noche escuché hablar tres Israelitos planeando una bicicletada de 160 km en dos día. Querían “bajar” de Cachi hasta Cafayate. Que buena idea, que locura de querer hacerlo en dos días.... La Ruta 40, en esta parte es todo ripio y arena.....Me gustó muchísimo la idea y cómo ya los conocía pregunté para poder participar. Pensaron que no lo aguantaría pero dijeron que sí y nos llevamos re bien en todos estos días arriba de las bicis! Tuve un concierto a la noche, de Brahms, te recuerdas Claudine?! Que hermoso la música.

Volvimos tarde, poco tiempo para preparar las cosas y dormir. Levantado a las cinco fuimos con el colectivo al las seis y media. Subimos hasta Cachi que frío que hice en el camino cuando tuvimos que bajar para reparar una rueda pinchada. Al medio día, todo mejor, dormimos salió el sol. Cargando las bicis llegaron un montón de gauchos, pasaron todos en un desfile. Que caballos, que colores que juego lindo con este pueblito tan pintoresco.

Salimos por la Ruta 40 en dirección Molinos. Queríamos llegar hasta Angastaco...je, je ... que locura! Ya 20 Minutos más tarde tuvimos la primera rueda pinchada. La primera de no sé cuantas! Pero aprendimos calcular cada día unas dos tres horas para arreglar las ruedas. Lo más importante era de no buscar solamente un agujero pero todos. Una vez encontramos cuatro!

Seguimos el camino no posible de perderse y yo feliz de estar arriba una bici desde tanto tiempo. El camino bajando y subiendo bien en seguida, doblando cómo la serpiente. Siempre a la derecha la montaña y a la izquierda un valle travesada por un arroyo. El sol por atrás se veían bien las colores. Todavía con la idea de pedalear 80 km avanzamos despacito cómo el caracol. Ya bien cansado preparamos la comida en frente de una iglesia de un pueblito en el camino.
Ahí sí, la desilusión de hacer probablemente solamente 60 km y mañana levantándose temprano hacer 120! Sí, sí, si quieren....

Vinieron dolores de rodillas bajando todavía el por medio de la velocidad. Cuanto podría faltar para llegar a Molinos. Una hora posiblemente, llegaremos con la tardecer, otras dos ruedas pinchadas, no se puede reparar más por falta de luz, ya hace noche, pero tuvimos una lucecita! Ya está, seguimos el camino iluminado por la luna y las estrellas.

Que hermoso la “calle lechera” the milky way no sé la palabra en castellano. Llegamos y encontramos un lugar para dormir y comer. Que rico la milanesa con papa fritas y una ensalada enorme.....

Salimos temprano en la mañana. A las 8:30! Pero a las 10 todavía estuvimos re cerca, a unos 500 metros! Cuatro ruedas pinchadas! No era posible pero sí, fue posible..... bueno, bueno así es, no hay para cambiar y siempre a velocidad caracol seguimos el camino. Ahora más seco, más polvo, más arena, más subida y bajada, más ruedas pinchadas, pero nos otro ya con la costumbre mucho más rápido en repararlas : ))) Que día!

Llegamos bien pero no a Cafayate, hasta ahí faltaron 80 km. Llegamos a Angostaco por la noche bien cansados y muy feliz. Que riza nos otros. A la mañana tomaríamos el colectivo a las 6 de la mañana hasta San Carlos. Pasamos los 50 km lo más difíciles en colctivo y haríamos los últimos 30 km hasta Cafayate tranquilos. Tomamos el colectivo pero, che chicos, se acuerdan del frío que hice?! No me acuerdo bien pero pienso que nunca en mi vida me sentí tan congelada.

Que alegría, encontrando un lugar abierto con calefacción sirviendo té, pan y dulce casero. Pasamos unos lindos horas ahí charlando antes de seguir el camino a Cafayate. Todo asfalto, todo fácil. Llegamos bien, comimos empanadas re ricas y helado al vino tinto, descansamos y volvimos con una risa re contra grande a Salta.

Besos y saludos,

Kirsten Rüter
Alemania